La base es un concepto del rap. Martillea de fondo como maceta para la flor que traiga. En 2011 rodeamos el Congreso. En 2014 nos dijeron que montáramos un partido político. Sacamos una ley de libertad sexual. En 2017 abogamos por un Parlem. En 2018 derogamos el ruego del voto exterior, y en 2019 forzamos la desconexión gasística. En 2020 parimos los ERTEs y el escudo social, y en 2021 malarrancamos una Ley de Vivienda. En 2022 sacamos la paralización de algunos deshaucios. No hemos conseguido la reducción de la jornada laboral.
Un Podemos al servicio de la base, una voz rapera que traiga la palabra sobre el martinete, pone sobre la mesa un Presupuesto General del Estado. En la primera Asamblea Ciudadana Estatal mil equipos presentamos documentos. En lo Político aspiramos a un ecologismo nativo, no solo externalizado a Alianza Verde. En lo ético volvamos a lo de los tres salarios mínimos como tope retributivo o hablemos de ello. Garantías ha de poder operar de oficio. En el Feminismo ponemos el consentimiento como principio en todo. Consentimos que sean personas candidatas quienes en proceso participativo accesible legitimador validamos con elecciones primarias limpias y auditables. En el Antirracismo planteamos la justicia, la reparación y la garantía de no repetición.
En cuanto a lo organizativo aspiramos a ser una gramática generativa, exploradora de lo posible. Para ello comunalizamos las palabras y llamamos a los saberes a entendernos, y ponemos a disposición la pragmática de llevarlo a su efecto, de ponerlo en un BOE.
Un criterio de exclusión, y una capacidad de ello. Se echa a quien ya no se puede convencer de que cese en lo inaceptable. Se le consigue echar además, con éxito.
Un criterio de inclusión. Se bienviene a quien se quiere dentro, se sabe en qué consiste el quererte dentro. Te queremos si eres ágil, si tienes honestidad, si brillas. Si despliegas simpatía y amabilidad a la vez que eficacia y eficiencia. Si tienes compromiso y en la dirección que queremos, que es la de lo bello y lo bueno.
Recorremos lo temático, que es infinito, pero es agregable. Está lo vertical y está lo horizontal. Lo yin y lo yan. Y todo en lo que subdividen con sus intrincados solapamientos. Estamos en lo casi descomponible. Eres sectorial si buscas transporte, si tratas agricultura, si empujas género. Tu tema toca necesariamente otros temas, y se implanta y ejemplifica en el territorio, en los territorios, en sus escalas.
Aspiramos a la presencia en todo lugar. Allí donde hay deseo, allí donde hay ascua.
En Viena (Austria), a 28 de junio de 2026